Cómo bajar la fiebre cuando estás enfermo

La fiebre es una manifestación de nuestro cuerpo que se produce como respuesta a una infección interna. Básicamente el cuerpo eleva su temperatura para intentar acabar con los agentes que la están haciendo posible.

Entre los síntomas más habituales que se producen en combinación con la fiebre podemos encontrar dolores musculares, vómitos, escalofríos, diarreas.
No siempre es recomendable que intentemos bajar la fiebre; en muchos casos es interesante que el mismo cuerpo se defienda de las agresiones externas utilizando esta arma. Sin embargo, si la fiebre sube demasiado, habrá que tomar medidas.

Consejos para bajar la fiebre

Medicamentos

Existen algunos medicamentos específicamente diseñados para bajar la fiebre. Ahora bien, en el momento en el que te empiece a subir no te tomes el medicamento, como ya te hemos dicho anteriormente, tu cuerpo se está defendiendo de la infección.

Medicamento

El problema de medicarse antes de tiempo es que no vamos a dar tiempo suficiente a nuestro cuerpo para que pueda llegar a combatir el problema. De esta forma, lo único que conseguiremos es que la fiebre baje mientras dure el efecto del medicamento y luego, cuando se pase, nos vuelva a subir.

Hidratación

Uno de los problemas más habituales de la fiebre es que hace que nuestro cuerpo se deshidrate con mayor facilidad. Por esta razón, nosotros te recomendamos que bebas líquidos de forma continua. Esto es especialmente recomendable en el caso de que también tengamos síntomas de diarrea o de vómito.

Además, ingiere bebidas frías. Un zumo frío o simplemente chupar un cubito de hielo pueden ayudar a tu cuerpo a regular la temperatura adecuada para él. Una manera natural de conseguir reducir la fiebre sin tener que estar utilizando tanta cantidad de productos químicos.

Utiliza ropa ligera

Si empieza a subir la fiebre, es importante que utilices ropa ligera y que te asegures de que la habitación está lo más fresca posible. Además, siempre puedes utilizar un paño frío para colocarlo en la cabeza.

Hay un pequeño truco que ayuda a que el sistema inmunológico pueda reunir la suficiente energía como para enfrentarse al problema: dormir. Piensa que cuanto más duermas, más energía vas a acumular y más fuerte base del sistema para luchar contra ese problema.

Baños de agua tibia

En el caso de que la temperatura se acerque peligrosamente a los 40 °C o, incluso, lo supere, habrá llegado la hora de darse un baño con agua tibia (ojo, agua tibia, nunca agua fría). Nunca estés sumergido más de 20 minutos.
Además, en el momento en el que hayas acabado, asegúrate de secarte completamente y devolver a comprobar tu temperatura. En el caso de que haya descendido, olvídate de los baños de agua tibia.

Médico

Medico

Si todo lo demás falla, no nos quedará otro remedio que ir al médico de urgencia para poder comentarle cual es nuestro caso. En el caso de que tengamos algunos síntomas como dolor al orinar, convulsiones, vómitos, diarrea, dificultad para respirar o cualquier otro similar, probablemente tengamos algún tipo de infección que requerirá de la atención inmediata de un especialista.

Estos son tan sólo algunos consejos orientativos, sin embargo, ante cualquier tipo de duda, tan sólo es el médico quien puede recomendarte o desaconsejarte alguno de ellos.